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El paĆ­s de mujeres que no duermen

Actualizado: 12 sept 2025

Un nuevo estudio de Activa Research reveló que el 56% de los chilenos descansa peor que el promedio mundial. Pero para las mujeres, las noches son mÔs largas y el sueño, un lujo cada vez mÔs caro: entre jornadas laborales extenuantes, maternidades en solitario, ciclos hormonales ignorados y un modelo que exige sin tregua, el cuerpo pide pausa, pero la cabeza no se apaga

Son las 14:30 de la tarde y, sentada en una silla que da directo a la vereda, Gina —de estatura baja, rostro serio y unos treinta y tantos aƱos— sostiene la mirada, pero prefiere no decir su apellido. Llegó desde Venezuela hace cinco aƱos y desde hace tres trabaja en una confiterĆ­a en la calle Covadonga, pleno centro de San Bernardo.


Gina es madre. Y lo es mientras cobra dulces, acomoda bandejas y mientras mira de reojo a su hija. La maternidad, como muchas veces pasa, le consume el dĆ­a y tambiĆ©n la noche. Dormir bien es un lujo. ā€œNo duermo bien. Me imagino que por el mismo estrĆ©s del dĆ­a a dĆ­aā€, dice. ā€œYo vengo con mi hija, y aunque estoy trabajando igual me preocupo por ella: que almuerce, que no le falte nada, que llegue al colegio. Vivo con ese estrĆ©s constanteā€, recapitula.


Cuando el reloj marca las 19:10, Gina se alista para salir corriendo: tiene que buscar a su hija al colegio. La niƱa, que la espera todos los dĆ­as para ir juntas a cerrar el local y volver a casa, ya forma parte de la rutina en la confiterĆ­a. Pero ahĆ­ no termina la jornada. ā€œTengo que estar pendiente de sus tareas, la cena, todo eso del dĆ­a a dĆ­aā€, enumera.


Si se hicieran las cuentas, como esas que ella misma hace en la confiterƭa con las monedas en la caja, Gina duerme menos de seis horas por noche. Muy por debajo de las siete u ocho recomendadas para una mujer de su edad. Pero no es un caso aislado. En su insomnio cabe tambiƩn el de muchas otras: mujeres que duermen poco porque trabajan mucho, porque crƭan solas, porque el cuerpo cambia y nadie lo nombra, porque el sistema no perdona.


El 56% de los chilenos duerme peor que el promedio mundial. Pero las mujeres, una vez mƔs, llevan la peor parte.
El 56% de los chilenos duerme peor que el promedio mundial. Pero las mujeres, una vez mƔs, llevan la peor parte.

Gina aprendió a vivir con el descanso a deuda, quedó en pausa y en su lugar se instaló esa vigilia que tantas otras comparten. El cuerpo lo resiente. Y no es metÔfora: estudios comparan la falta de sueño crónica con los efectos de una intoxicación alcohólica. Pero a diferencia del alcohol, el insomnio de Gina no lo eligió nadie.


El pago en cuotas de ser mujer


Un estudio reciente sobre la calidad del sueño, elaborado por Activa Research y WIN, reveló que el 56% de los chilenos duerme significativamente peor que el promedio mundial. Pero, como suele ocurrir, las mujeres cargan con la peor parte: representan el 25% de quienes reportan un descanso deteriorado, frente al 15% de los hombres.


La privación de sueño, dicen los expertos, no es un detalle menor: afecta la concentración, ralentiza los reflejos, altera la coordinación. Médicamente, sus efectos se comparan con los de una intoxicación alcohólica. Pero aquí no hay fiesta ni celebración: solo jornadas eternas, cuerpos agotados y un sistema que exige mientras el cuerpo pide pausa.


Ɓlvaro Jeria, psiquiatra y director mĆ©dico de la ClĆ­nica de Neuromodulación, NeuroMod, seƱala que hay diversas hipótesis que pueden darle respuesta a este fenómeno, como el rol social y la multiplicidad de funciones de las mujeres: ā€œHoy dĆ­a las mujeres estudian trabajan, mientras son madres, esposas e hijas. Con una demanda en el modelo imperante de vivir en Chile. Una demanda social muy fuerteā€, asegura.Ā 


En ese sentido, Jeria señala que en la sala de espera de los profesionales de salud mental, es posible que hasta un 80% de los pacientes que consultan sean mujeres.u Así, la falta de sueño podría considerarse tan solo la punta del iceberg en problemÔticas derivadas al bienestar emocional de ellas.


El psiquiatra explica que hasta poco antes de la adolescencia es común que las tasas de depresión o de ansiedad sean relativamente iguales entre hombres y mujeres; sin embargo, después de la adolescencia se produce un cambio donde por cada uno o dos hombres enfermos, hay de tres a cuatro mujeres.  


Cifras que quitan el sueƱo.
Cifras que quitan el sueƱo.

¿CuÔl es la hora ideal para dormir y llegar a un descanso idóneo? El especialista señala que la respuesta es sencilla, ya que, hay un reloj natural: El sol. Por lo que, lo óptimo sería hacer nuestro día en base al propio ciclo de este. Asimismo, en la edad adulta, según Bupa Latinoamérica, se sugiere dormir entre siete y ocho horas dependiendo de la salud mental de la persona, ya que, hay personas que para funcionar de forma productiva durante el día necesitan de al menos nueve horas de sueño.


Valentina Vallejos, de 28 años, vende bajo su toldo azul también en la calle Covadonga, y sin saberlo, comparte con Gina la falta de sueño debido a la ocupada vida laboral y los gajes del oficio de la maternidad. Empezó a trabajar hace seis años gracias a su hermana, en el lugar donde llega diariamente a las nueve de la mañana y se va a las siete de la tarde. 


Es menos detallada al hablar, pero tiene un tono amable, y al igual que muchas madres, Valentina tiene que equilibrar la balanza entre su rol de mamĆ” y los, muchas veces, desordenados ciclos del sueƱo: ā€œLlego a casa, tengo que hacer las cosas, el aseo y todo eso, las cosas de mi hijo. AhĆ­ reciĆ©n me acuesto, pasada la media noche mĆ”s o menos, luego me despierto a las sieteā€, explica.Ā 


Sin embargo, Valentina hace hincapié en que esto se vuelve mÔs difícil en épocas de invierno debido al horario. Esto, al tener que levantarse aún mÔs temprano para alcanzar a trabajar mÔs tiempo, a diferencia del verano, dejando en segundo plano la construcción de una sana relación con su ciclo de sueño. 


Las dificultades del invierno no se limitan Ćŗnicamente a esas, el psiquiatra Ɓlvaro Jeria explica la existencia de un cuadro denominado ā€œtrastorno afectivo estacionalā€, el cual afecta a las personas debido a la falta de luz durante el cambio de estación, produciendo un trastorno del Ć”nimo que puede derivar a depresiones clĆ­nicas en el invierno.


El cese de un ciclo y el inicio de otro


El factor hormonal mƔs intrƭnsecamente ligado a las cuotas que se pagan por ser mujer tampoco es un caso aislado en esta problemƔtica.


Aun con clientela esperĆ”ndola, MarĆ­a Tiznado, quien ha trabajado de comerciante toda la vida, cuenta cómo llegó a vender en esta avenida tras haber sido ambulante en el pasado: ā€œArrancando de los carabinerosā€, recuerda. Puntualmente, a las nueve de la maƱana estĆ” lista para vender. Su mayor motivación para trabajar son sus hijos de nueve y 21 aƱos.


María confiesa que recientemente no concilia el sueño por motivos distintos a la maternidad o el trabajo, relacionados directamente a algo natural e involuntario de la naturaleza humana: La menopausia. 

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Admite no dormir muy bien debido a esto, volviĆ©ndose una dificultad mĆ”s allĆ” de su ajetreada vida laboral: ā€œTengo un desorden para dormir porque despierto con calor, me llegó la menopausia, asĆ­ que es totalmente complejo para una mujer, porque despiertas acalorada y con sudor como cuatro o cinco veces para ir al baƱoā€, expresa, ā€œen definitiva, no duermes de largo, eso pasa a todas las mujeres yo creoā€.Ā 


El psiquiatra Ɓlvaro Jeria explica que los desafĆ­os de los vaivenes del ciclo hormonal en las mujeres son factores determinantes en su salud mental, y por ende, en su sueƱo: ā€œLas mujeres tienen el milagro de la vida, pero va de la mano de un montón de desafĆ­os y uno es el desafĆ­o hormonalā€.Ā 


Gina, tras hacer malabares entre preparar a su hija para el colegio en el trabajo, ir a dejarla, trabajar, ir a buscarla y realizar las labores del hogar se enfrenta cara a cara con la noche, donde se supone, debiera haber un tiempo de sueƱo reparador, cosa que no sucede: ā€œCuando llega la hora de acostarme, como que mi mente y mi cuerpo estĆ”n ya colapsados, y creo que es eso lo que no permite que el descansoā€.Ā 

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